martes, 18 de marzo de 2014

SHIRIN NESHAT: EL CUERPO COMO TEXTO


Hasta ahora nos habíamos planteado en este blog el trabajo de fotógrafos como Jimmy Nelson o Sebastiao Salgado como parte de una etnografía de salvamento, dirigida al rescate de imágenes del modo de vida de tribus perdidas, en riesgo de pronta desaparición por el rápido avance del modo de vida occidental. Pero, como sucedía con la poesía de Elizabeth Bishop, también podemos preguntarnos si la fotografía, además de un arte, puede ser un medio válido para la reflexión etnográfica. Shirin Neshat es una artista iraní que vive en el gozne entre la cultura norteamericana y la de Oriente Medio. Ha utilizado la imagen como vehículo para suscitar cuestiones radicales en torno a las identidades culturales en conflicto entre esos dos mundos, problemática que pienso que tiene mucho que ver con el trabajo de la Antropología.
El exilio interior como forma de vida
Shirin Neshat nació en Qazvin, Irán, el 26 de marzo de 1957, en el seno de una familia culta y acomodada.  El sha Mohammad Reza Pahlevi era un gran admirador de los valores occidentales, de manera que el país vivió durante su égida un período de apertura. Ello hizo posible que Shirin adquiriese una gran preparación académica, primero en Teherán y, desde 1974, en Estados Unidos, a donde marchó cuando tenía 17 años. Estudió arte en Los Ángeles, en San Francisco y en la Universidad de California en Berkeley. En esta etapa americana Shirin tuvo que realizar un gran esfuerzo de adaptación a un sistema social y cultural muy diferente, del que considera que la democracia y la libertad de expresión son sus valores más deseables.
Al finalizar sus estudios Shirin contrajo matrimonio con Kiong Park, el conservador de una galería de arte experimental sin ánimo de lucro, denominada Storefront for Art and Architecture. En el contexto de ese proyecto, durante 10 años Shirin forjó sus ideas acerca del arte y la cultura gracias a sus colaboraciones con artistas, críticos, arquitectos, científicos y filósofos, sentando las bases para su posterior estilo y metodología de trabajo. En realidad, aunque no se conserve que ninguna obra artística de dicha época de formación, al haberlas destruido la autora, ese largo período de incubación de ideas resultó tan decisivo para su carrera que  sólo necesitó el retorno a su país para que, como un potente catalizador, cristalizaran en obras de arte los principios de su personalísimo quehacer intelectual. Así, en 1990, con 32 años regresó a Irán, donde encontró un panorama muy diferente al que había conocido siendo adolescente. La Revolución Islámica llevó al poder al ayatolá Jomeini en 1979. La economía del país había sufrido un fuerte retroceso, tanto por el  sistema de gobierno  teocrático como por las consecuencias de la larga guerra con Irak. Para Shirin ese reencuentro con su raíces supuso una auténtica conmoción, un sentimiento ambivalente de fascinación por la riqueza cultural de Oriente pero, igualmente, de terror por la situación en que encontró a las mujeres. Trasladó su intensa experiencia emocional a las series fotográficas Unveiling (1993) y Women of Allah (1993-1997). En tales obras están ya perfectamente definidos sus temas de reflexión y su lenguaje artístico, con los que expresa su permanente  nomadismo vital. Shirin retorna regularmente a Irán para alimentar esa fuente de inspiración, que le ha permitido  producir una obra verdaderamente impresionante.
Una personalidad escindida
Shirin Neshat considera que su personalidad se encuentra escindida: es una iraní de la diáspora que no renuncia a su herencia cultural pero tampoco a los derechos humanos tan acentuados en nuestra civilización occidental. La característica más destacable de su obra es la exploración de las identidades culturales a través de la fotografía, las instalaciones audiovisuales y el cine. De formación y vivencias multiculturales, la autora encarna en su persona los conflictos entre Oriente y Occidente. Para ella no es que ambos mundos sean simplemente diferentes sino que sus respectivas sensibilidades son completamente contradictorias. Aunque considera irrenunciables la libertad y la independencia con la que  lleva a cabo su trabajo, también desea expresar las emociones y el dramatismo, que con tanta frecuencia trata de reprimir el frío racionalismo occidental. Su obra pretende trazar puentes entre ambas culturas, como una especie de traductor de significados en términos de lenguaje visual.

lunes, 24 de febrero de 2014

HERB RITTS: MUJERES EN BLANCO Y NEGRO

Herbert Ritts (1952-2002) es un fotógrafo norteamericano autor de algunas de las más carismáticas imágenes de las top models y  de las estrellas del mundo del cine. Todos conocemos sus icónicas fotografías, pero quizás sea el momento de saber algo sobre su autor, cuya obra está siendo expuesta en estas fechas está en el Auditorium de Roma, en la retrospectiva In piena luce.

Herb Ritts se graduó en Económicas pero su verdadera pasión era la fotografía. Saltó a la fama al retratar a su amigo Richard Gere, entonces todavía una estrella en ciernes, y con impactantes imágenes para portadas de revistas y discos, sobre todo el True Blue de Madonna en 1986. 

domingo, 16 de febrero de 2014

RÉBECCA DAUTREMER: EL MUNDO DE LA FANTASÍA

Hace poco apareció en este blog una entrada sobre el  ilustrador Benjamin Lacombe. Ahora quisiera presentar a su alter ego femenino, Rébecca Dautremer, una artista gráfica más veterana que Lacombe pero con el que presenta muchas concomitancias: ambos son jóvenes, franceses, han estudiado en la Escuela Nacional de Artes Decorativas  de París, y se han dedicado a la ilustración de cuentos infantiles pero también para mayores, e igualmente el Museo de la Ilustración de ABC les ha dedicado sendas  exposiciones. La de Lacombe, este año, la de Dautremer en 2011. Y ambos ponen a los personajes femeninos en primer plano. Las expresiones faciales y corporales de sus protagonistas son verdaderamente inolvidables.
 Rébecca Dautremer nació en 1971. Estudió diseño gráfico y de allí llegó a la ilustración. Su estilo es muy figurativo y accesible lo que, como ella misma afirma, le permite expresar sentimientos dulces y sencillos pero también tristeza y melancolía. Con ello es capaz de conquistar a  grandes y pequeños. 

CIBERFEMINISMO


“Prefiero ser una Cyborg[1] a ser una Diosa”
Donna Haraway

“¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte?” 
(Rm 7, 24)


Imagina a una chica fea, muy fea, en la Ciudad del Futuro, con un cuerpo enfermo, herido, desastrado, adorando a dioses que se mueven airosamente, muy por encima o en espacios simulados, tridimensionales, holográficos. Tú puedes ampliar el círculo amargo de sus labios a tres metros de diámetro, si no hay distorsión molecular, en el saloncito de tu casa. Pero no lo haces porque la chica es horrible y no da el tipo andrógino que marca la moda y seduce a los espectadores. No sale en los hologramas, ni siquiera en los monitores, luego no existe.

Nadie la mira a ella. Nadie se cuida de ella. Por tanto decide suicidarse, pero -¡oh previsible destino!- una titánica multinacional, vinculada a la superpoderosa CGC (Control Global de las Comunicaciones, el Gran Hermano de la Ciudad del Futuro) la rescata de la transparencia en su agonía, para dotarla de un nuevo cuerpo perfecto. Le hacen saber que incluso para un horror como ella está prohibido en la Ciudad del Futuro suicidarse en público, y le ofrecen una alternativa a la invisibilidad, una oportunidad para vivir entre los dioses. (Igual que prometió Jesús a quien le siguiera…, un nuevo cuerpo cuando este se marchite o pudra).

“Moriré y naceré nuevamente en Delphi” –se dice-. “Delphi” es el nombre escogido por la desmesurada multinacional para ese nuevo cuerpo inmaculado, sacado de una gran caja criogénica, el de una jovencita digna de protagonizar una “pornografía para ángeles”.

La chica -digamos, humana-, fea, muy fea, acepta convertirse en el operador remoto de ese cuerpo angelical, el cuerpo de Delphi, en una sociedad que ha prohibido la publicidad (Ley de Polución Publicitaria) y en la que los “puntos de venta” son androides teledirigidos, organismos[2] cibernéticos controlados por operadores remotos. Se trata de un mundo tan sucio que sólo se pueden ver las estrellas en las cumbres de los Andes o en el Tíbet. Pero las imágenes de las pantallas, las “informaciones” que, sobre todo, adoctrinan y entretienen, son impecables y están controladas por la CGC, desde una torre próxima al neurolaboratorio. Para que me entiendas, le llamaré “Castillo del Gran Hermano”.

sábado, 15 de febrero de 2014

VICENTE MACIÁ HERNÁNDEZ ( 1957-2014 ): PASIÓN DE LOS FUERTES



En Torrevieja, su pueblo y el mío, se me ha muerto como el rayo Vicente Maciá, con quien tanto quería...Es inevitable parafrasear a Miguel Hernández  para hablar de esta gran persona que nos ha dejado antes de tiempo. Vicente era un ser extraordinario, uno entre mil por sus múltiples dones: el de la amistad, el del calor familiar, el de la risa, la bondad y la generosidad, como también el de la rectitud moral y el de la aspiración a un trabajo siempre bien hecho. Vicente era un perfeccionista en todas sus muchas aficiones: la gastronomía, la enología, la organización de sus viajes, el cine o la fotografía. En todo era sobresaliente, con su perenne empeño de aprender y saber cada vez más pero, sobre todo, me admiraba en él su afán por compartir con los demás su tiempo, sus conocimientos y sus habilidades. Aunque sabía de cine más que ninguna otra persona que yo haya conocido, nunca presumía de ello. 
Vicente rodeado de algunos de sus héroes de la gran pantalla

martes, 11 de febrero de 2014

EL HABLA DE LAS MADRES

 Antes de estudiar Antropología, pensaba que esa peculiar forma con que las madres hablan con sus bebés no era más que una simple efusión de cariño. Después de cursar la asignatura de Hominización descubrí, con enorme sorpresa, que se trata de un lenguaje estandarizado en la mayoría de las culturas humanas y que, además, constituye una pieza clave en el proceso de aprendizaje infantil. Hace poco observé fascinada cómo mi preciosa sobrina María, con tan sólo dos meses edad, escuchaba con atención los balbuceos con que le hablaba su papá y le devolvía, repetidos, los mismos sonidos. Por ello pensé que era un buen momento para escribir esta entrada, que dedico a la pequeña María y a todos los que se ejercitan en el difícil oficio de ser padres, para que podamos descubrir cuánta antropología y sociología se esconde detrás de su valiosa labor. En todo momento seguiré y comentaré el texto de Eugenia Ramírez Goicoechea, Evolución, cultura y complejidad. La humanidad se hace a sí misma, Ed. Un. Ramón Areces, 2009.

1 .Una relativa altricialidad
El enorme tamaño del cerebro humano obliga a dar a luz a los neonatos en unas condiciones de vulnerabilidad y dependencia importantes. Son altriciales: necesitan constantes cuidados para mantener la temperatura corporal adecuada, para su alimentación y su aseo. Pero no están aislados del mundo que nos recibe sino que, ya desde los últimos meses de embarazo, cuentan con la musculatura necesaria para expresar sus emociones. Por ello, su proceso de aprendizaje puede dar comienzo muy pronto. De hecho, se tiene constancia de bebés que, con tan sólo cuarenta y cinco minutos de vida, han sido capaces ya de imitar el gesto de sacar la lengua o abrir la boca. Sin embargo, esas predisposiciones sensoperceptivas, emocionales y comunicativas tan tempranas sólo se desarrollan adecuadamente si se estimulan y orientan por los padres o cuidadores. Cada habilidad biopsicosocial deberá adquirirse en el momento oportuno. E. Gotlieb llamó “ventanas cognitivas” a los periodos críticos en que se consolidan las distintas capacidades: la visión, hasta los siete años; el lenguaje, hasta los nueve… Durante esas etapas, el niño es especialmente sensible a los estímulos externos necesarios para su maduración normal. Una vez concluida cada fase, las deficiencias de desarrollo pueden devenir irrecuperables. Podemos advertir con gran claridad la importancia del aprendizaje en el momento correspondiente con algunos ejemplos del mundo animal: las aves canoras que no pueden observar a sus congéneres en su periodo formativo, no aprenden el canto propio de su especie y, por tanto, no podrán atraer a una pareja. Lo mismo puede ocurrir para construir el nido o realizar el viaje migratorio anual. Los simios en cautividad acaban viendo vídeos para aprender a mantener relaciones sexuales.
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viernes, 24 de enero de 2014

LAS PRINCESAS DE BENJAMIN LACOMBE

La Ondina
Benjamín Lacombe nació en París el 12 de julio de 1982. Estudió Artes Decorativas y se interesó por la animación, el cómic y  la publicidad. Su proyecto de fin de carrera se convirtió en su primer álbum ilustrado para niños, Cereza guinda, publicado en 2006 y que lo catapultó inmediatamente a la fama. 
Benjamin Lacombe
Desde entonces, con un estilo personalísimo e inconfundible, ha ilustrado libros para pequeños y también para mayores: Swinging Christmas, Nuestra Señora de París de Victor Hugo, La Ondina, El herbario de las Hadas, El Ruiseñor, Blancanieves, Los amantes mariposa, Madame Butterfly, o los Cuentos macabros de Edgar Alan Poe. 

La niña silencio




viernes, 8 de noviembre de 2013

PASIÓN POR ANIMAR. VAMPIROS, GATOS Y FLORES CARNÍVORAS EN LA OBRA DE MARÍA LORENZO

Hace unos días Ateneas dedicaba una entrada a charlar con María Lorenzo. La propuesta era conocer mejor la personalidad de esta artista polifacética y versátil a través de sus propias palabras. Pero esa semblanza quedaría incompleta sin una visión, siquiera panorámica, de su trayectoria como dibujante, pintora, animadora y miembro de la comunidad académica y, sobre todo, sin revelar las líneas de fuerza que recorren sus cortometrajes y también su producción teórica. Espero que estas reflexiones nos permitan explorar con cierta profundidad su obra, para degustar aún más sus sorprendentes hallazgos.

AMAR EL ARTE
María Lorenzo Hernández nace en Alicante el 29 de octubre de 1977. Desde su más temprana infancia ya resultaba evidente aquello  para lo que estaba especialmente dotada por naturaleza: el dibujo, la pintura, el modelado, el diseño…Comienza sus estudios artísticos en la Escuela Municipal de Dibujo y Pintura de Torrevieja, de la mano del pintor alicantino Manuel Balaguer, hacia quien siente una deuda especial de gratitud. Experimenta la técnica del óleo copiando incansablemente a los grandes maestros, para desentrañar sus secretos: sobre todo  Leonardo y Velázquez pero también Vermeer, Ghirlandaio, John Singer Sargent, Sorolla…
Gracias a la frescura y originalidad de sus ideas, logra una experiencia temprana de éxito en diversos concursos, entre los que yo destacaría especialmente el Premio Rafael Penagos de Dibujo, el más prestigioso a nivel nacional, en el que resulta seleccionada hasta en tres convocatorias sucesivas, a pesar de su corta edad, signo indubitable de su precoz talento.

viernes, 1 de noviembre de 2013

CONVERSANDO CON MARÍA LORENZO

 María Lorenzo Hernández, torrevejense de origen, nació en Alicante en 1977. Actualmente es profesora de Animación en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia, donde también obtuvo su doctorado. Después de experimentar con una técnica muy personal y artesanal, como es la pintura animada, tras un cortometraje tan interesante como “La pantera de Rilke” (2000), en el que reflexiona sobre la libertad, se lanza a proyectos de mayor envergadura como “Retrato de D.”(2004) y “La flor carnívora” (2009), trabajos que han obtenido una gran difusión nacional e internacional, como también el proyecto colectivo “El gato baila con su sombra”, del que fue directora. María no descansa y, con una reciente maternidad, sigue con su actividad docente y de realización con grandes ideas para llevar a la práctica. En una conversación virtual nos ha contado cosas muy interesantes sobre cómo llegó a Bellas Artes y sobre su  trabajo como animadora. 

P: ¿Qué querías ser de mayor?
R: Pues diseñadora de modas. La mayoría de mis primeros dibujos eran de mujeres cuya apariencia me fascinaba, con sus vestidos antiguos, modernos o lujosos. Llenaba montones de blocs con esos temas. Recuerdo que una de mis pelis favoritas era "Mi desconfiada esposa", de Vincent Minelli, con una glamourosa Lauren Bacall. Y que me encantaban los libros de dibujo de moda que teníamos en casa, los cuales me ayudaron a aprender a dibujar con un poco de sistemática, desde lo general a lo particular.

domingo, 13 de octubre de 2013

LOTTE REINIGER: LUCES Y SOMBRAS DE LA ANIMACIÓN ALEMANA DE ENTREGUERRAS

1_ Preludio en re menor

Cuenta la leyenda que cuando Goebbels enseñó a Hitler una copia de Blancanieves y los siete enanitos, el dictador lloraba de rabia mientras se lamentaba, “¿por qué nosotros no podemos hacer esto?” (Hitlers Traum von Micky Maus, Cuando Hitler soñaba con Mickey, documental de Heinz Tischmeyer, 1999). A partir de entonces, ya comenzada la Segunda Guerra Mundial, el ministro de propaganda tuvo el encargo de organizar estudios de animación en Alemania que imitasen el estilo Disney, con el afán de superar lo que Hitler había visto ese extraño día de 1937.

Sin embargo, desde el advenimiento del Tercer Reich en 1933, los animadores más geniales de Alemania se habían visto forzados a dejar su país, estigmatizados, como sucedía con los artistas de Vanguardia, con la etiqueta de artistas degenerados: Hans Richter y Oskar Fischinger, maestros de la animación abstracta, emigraron a EEUU para continuar, no sin altibajos, sus respectivas carreras –Fischinger llegó a ser una inspiración para la Fantasía de Walt Disney, aunque jamás se le reconoció en créditos–. Lotte Reiniger, animadora de siluetas, y su marido Carl Koch, también padecerían la suerte del exilio después de haber dado a luz el primer largometraje de animación europeo, y el más antiguo que se conserva: Las aventuras del príncipe Achmed (Die Abenteuer des Prinzen Achmed, 1926).

Título principal de la película Las aventuras del príncipe Achmed (1926)

En sintonía con esos seis grados de separación en la cultura occidental que hacían de 1922 la efeméride común del matrimonio de Fritz Lang con Thea Von Harbou (padres de Metrópolis), la denuncia de H.G. Wells del nacionalismo exacerbado y sus peligros, la escritura del Ulises de Joyce y la muerte de Proust, o la reunión de Dalí, Lorca y Buñuel en la madrileña Residencia de Estudiantes, es también en torno a esa fecha mágica, bullente de actividad cultural, descubrimientos científicos y tensión política, cuando  la casualidad quiere que Lotte comience la realización del mencionado filme, un icono del cine Art Decó –es imposible no pensar en Erté al ver sus estilizadas imágenes–, pero también una muestra del triunfo de la voluntad de un reducidísimo grupo de artistas que doblegaron la materia para darle duración en el tiempo. Sin embargo, veamos antes cómo Lotte llegó a este punto crucial de la historia de la animación.

La joven Lotte Reiniger

viernes, 6 de septiembre de 2013

THEA VON HARBOU: El CINE ALEMÁN ENTRE GUERRAS


1. Una niña prodigio
Thea Gabriele von Harbou nació el 27-12-1888, en Tauperlitz (Bavaria), en el marco de una familia de la nobleza prusiana. Recibió una educación exquisita y muy completa, que potenció al máximo sus extraordinarias facultades: hablaba varios idiomas, tocaba el piano y el violín y, ya con 13 años, escribía narraciones y poesías. Su primera novela se publicó en 1905. Tenía entonces 17 años. Sin embargo, la emergente industria del cine la atrajo irremisiblemente. Para enorme disgusto de su padre, debutó como actriz en 1906, al tiempo que empezó a escribir para la gran pantalla historias basadas en mitos épicos y en leyendas con un fuerte tono nacionalista, patriótico, que enfatizaban la moral del sacrificio y el deber. Con ellas, Thea se convirtió en una de las guionistas más reputadas de Alemania.
En 1914 contrajo matrimonio con el actor y director Rudolf Klein -Rogge (1885-1955), a quien conocemos bien como el mago Rotwang de la celebérrima Metrópolis (1927). Su unión duró hasta 1920. Unos años antes había conocido al también guionista y cineasta vienés Fritz Lang (1890-1976), con quien escribió el guión para una película que acabó dirigiendo en 1921 otro director, Joe May. El tigre de Esnapur y La tumba india eran los dos episodios de que se componía la saga, llenos de aventuras exóticas muy del gusto de la época. Thea y Fritz Lang compartirían siempre la pasión por la India. Los vemos juntos en una fotografía, tomada en 1923, rodeados de una decoración muy oriental. 

domingo, 18 de agosto de 2013

KFK: LA LITERATURA ABISAL

Adrienne Mesurat,  J. Green, KFK
Carlos Ferreiro Cota, Karlos, con K, como a él le gusta identificarse, es un artista integral. Comenzó con el dibujo y recaló después en el coleccionismo de pintura de jóvenes talentos. Vive inmerso en el cine, la música y la estética más cuidada. Y escribe unos relatos extraordinarios, que dan cuenta de experiencias humanas radicales. Como su obra gráfica, su escritura ha experimentado un sabio proceso de maduración. Ha conseguido elaborar cuidadosamente su constante disfrute de las artes visuales y la música, y sus extensas lecturas literarias y acerca del Holocausto, en una síntesis original que traslada a sus narraciones. Después de transitar por sus caminos artísticos previos, ha encontrado su lugar definitivo en la literatura para dar rienda suelta a toda su creatividad.


Marie, Opiniones de un payaso, H. Böll, KFK
Anne, Moderato Cantabile, M. Duras, KFK











viernes, 16 de agosto de 2013

JULIA MARGARET CAMERON: LA FOTOGRAFÍA PRE-RAFAELITA


Julia Margaret Pattle nació en Calcuta el 11 de junio de 1815. Su padre era un oficial británico de la Compañía de las Indias Orientales Su madre, Adeline de L´ Etang, era hija de un guardia de corps de Luís XVI, del que se dice que fue amante de María Antonieta. En la aristocrática familia de Julia, llena de grandes bellezas, ella era la excepción. Pero, a cambio, como escribió su sobrina nieta Virginia Woolf, estaba dotada de un inmenso talento.
Virginia Woolf, que guardaba un  extraordinario parecido con su madre, la modelo favorita de Julia.  (Esta foto no fue realizada por Margaret)
De 1818 a 1834 la enviaron a estudiar a Francia e Inglaterra. De vuelta al subcontinente indio, en 1838, con 23 años contrajo matrimonio con Charles Hay Cameron, un jurista veinte años mayor que ella y que era dueño de una gran plantación de té en Ceylán.
Little Holland House, que hoy ya no existe
Cuando el esposo se jubiló en 1848, se instalaron en Inglaterra. La hermana de Julia, Sarah Prinsep, había organizado en Little Holland House, su mansión situada en Kensington, un salón muy frecuentado por famosos artistas e intelectuales de la época, que compartían el anhelo por una belleza idealizada: los poetas Alfred Tennyson y Robert Browning, los pintores John Everett Millais, Dante Gabriel Rosseti, Edward Burnet-Jones, G.F.Watts…

miércoles, 14 de agosto de 2013

ROSALÍA DE CASTRO Y EL ESCÁNDALO DE LA HOSPITALIDAD SEXUAL EN GALICIA



En 1881, Rosalía de Castro publicó una serie de artículos sobre costumbres gallegas en un periódico de Madrid, El Imparcial. En uno de ellos aludía a una antigua costumbre de ciertas poblaciones de la costa gallega con arreglo a la cual, cuando un marino había permanecido largo tiempo en alta mar, se le ofrecía pasar la noche con una mujer de la casa en que estuviera alojado, como ofrenda de pura hospitalidad. Esa publicación levantó airadas críticas contra Rosalía en la prensa gallega. Tremendamente ofendida, la poeta se negó a escribir más en la lengua de su tierra y a ocuparse de Galicia en lo sucesivo. Todavía hoy sigue debatiéndose si, en realidad, existió alguna vez esa costumbre en nuestro país. Trataremos aquí de arrojar un poco de luz sobre el misterio desde la óptica de la antropología.

viernes, 12 de julio de 2013

EURIDICE, LA MUJER AUSENTE




Todos conocemos a Orfeo, el mítico cantor tracio. Con su música era capaz de detener ríos y vientos o de hacer que las rocas y plantas lo siguieran. Hasta persuadió a los dioses del inframundo para que le devolvieran a su dulce esposa Eurídice, pero en un momento de inseguridad durante el camino de vuelta, la perdió para siempre.
Lo verdaderamente sorprendente de esta bonita y triste historia son sus incontables ramificaciones en los ámbitos de la filosofía, la religión y el arte, tejidas a lo largo de miles de años. No somos conscientes de ellas pero permanecen visibles, como capilares bajo la piel, si miramos con una mínima atención. Me propongo contaros una historia fascinante, que en ocasiones hasta provoca un cosquilleante vértigo, cuando se comprende cuán lejos podemos viajar hacia atrás en la historia sin abandonar el presente. A poco que profundices en ellos, algunos mitos se convierten en la auténtica máquina del tiempo.


jueves, 11 de julio de 2013

GÉNERO Y POLÍTICAS DE IDENTIDAD

Afrodita de Rodas

(Comentario en torno a La dominación masculina de Pierre Bordieu y La tercera mujer de Gilles Lipovetsky)                                                                                Encarna Lorenzo.

Desde la segunda mitad del siglo XX se aceleró, de manera significativa, el ritmo de transformación de la condición femenina en el mundo occidental, entre otros múltiples factores debido al acceso a la educación superior, la incorporación masiva al mercado de trabajo y el incremento de la presencia de la mujer en la esfera pública.

Se trata de un proceso de cambio extraordinariamente complejo por la acción de fuerzas económicas, sociales, políticas y culturales mutuamente interconectadas. Así sucede con los cambios sociales (contracepción, divorcio, reducción de la tasa de nupcialidad) que han motivado la ruptura del modelo tradicional de familia, lugar privilegiado de reproducción de los esquemas patriarcales (subordinación jerárquica de la mujer al varón y su papel reducido a labores domésticas); la formación y educación de la mujer, que permite el desempeño de trabajos cada vez más cualificados, y la tarea crítica del movimiento feminista en la denuncia de los clichés ideológicos que la habían esclavizado, en la sociedad burguesa, al trabajo en el ámbito del hogar y al rol meramente reproductivo; un mercado en constante expansión, que crea nuevas imágenes de productos y servicios y provoca, con ello, la necesidad de incrementar la capacidad económica de la unidad familiar mediante el trabajo remunerado de la mujer, hasta entonces confinada al papel de ángel tutelar de la casa, para satisfacer los apetitos de consumo generados …

101 interpretaciones, por María Lorenzo

SARA BAARTMAN : LA VENUS NEGRA Y LOS ZOOS HUMANOS



Desde la década de 1870, no por casualidad coincidiendo con una de las grandes olas de colonialismo del siglo XIX,  múltiples exposiciones etnológicas itinerantes  recorrieron las principales ciudades europeas con gran afluencia de público. Estos auténticos zoos humanos buscaban satisfacer la curiosidad, inevitablemente morbosa, de  las clases urbanas: indígenas de pueblos exóticos (lapones, fueguinos, mapuches o nubios) eran exhibidos en jaulas junto con la fauna procedente de sus respectivos hábitats naturales. Instalados en la creencia de su supremacía  racial, los europeos veían así legitimado moralmente su deber de “tutela” sobre estos “salvajes”. Esta oscura y poco divulgada “moda” de los circos etnológicos constituyó en su época un auténtico fenómeno de masas. Baste decir como ejemplo que, durante la Exposición Universal de París en 1889, las dos grandes sensaciones fueron la Torre Eiffel  y la exhibición de una tribu de 400 indígenas negros.



La triste historia que queremos contar aquí, sin embargo, es muy anterior. Se remonta a principios del siglo XIX y está en el origen de esas exposiciones étnicas. Es la de la Venus hotentote. La infeliz Sara Baartman nació en Sudáfrica en 1789, el año de la Revolución francesa, pero para ella no hubo libertad, igualdad y, menos que nada, fraternidad. Su exhibición en Londres en 1810 fue tan vergonzosa que una Asociación abolicionista intentó liberarla, pero está claro que el explotador había conseguido engañarla hasta el punto de que declarara que cobraba beneficios del ignominioso espectáculo. Cuando el interés del público decayó, su amo la vendió a un domador de fieras francés, y entonces continuó su calvario en París. Al final terminó ejerciendo la prostitución para poder sobrevivir. Murió muy joven, en   1815, a los 25 años. Pero no acabó ahí su martirio: en aras de la ciencia, fue desmembrada y conservada para su estudio. Científicos de prestigio, como Georges Cuvier, se ocuparon de hacerlo.
En 2002 Nelson Mandela consiguió repatriar sus restos en una ceremonia plenamente simbólica. En 2010 se estrenó una película que trata de su odisea vital, La Venus negra.

LA MUJER EN EL ANTIGUO EGIPTO



Resumen de la conferencia pronunciada por D. José Lull García 
 Alicante 16-11-2011

Por Encarnación Lorenzo Hernández

La información que proporciona la historia de las mujeres en una civilización, siempre escrita por hombres, evidentemente se presenta por ello sesgada, por lo que deben rastrearse las pistas de las condiciones subyacentes ocultas en una pluralidad de fuentes (iconografía, inscripciones, estatuaria, pintura…) para averiguar su situación real en los diferentes aspectos de la vida. Por otro lado, en cada fase de la prolongada historia del Egipto Antiguo, el papel de la mujer fue experimentando cambios, si bien para la época clásica (2.700-332 a.C. aproximadamente) es posible ofrecer una panorámica global.
El puesto de mayor relevancia que una mujer podía alcanzar en la sociedad era el de faraón. Muy pocas gobernaron como tal. Algunas son tan conocidas como Hatshepsut, Nefertiti (que gobernó bajo el nombre de Esmenkare) o Cleopatra, pero también Tausert, en la dinastía XIX, entre 1.188 a 1.186 a.C. Un número ínfimo de casos, si se advierte que los anales registran más de 350 faraones. Sí contamos con ejemplos más numerosos de su gobierno como reina, gran esposa real o regente durante la minoría del hijo ya nombrado faraón.
Especialmente en ciertas épocas, el papel de las mujeres de la realeza fue considerado fundamental para la transmisión del linaje regio. Con frecuencia se plasman en las tumbas reales escenas de teogamia, en las que la reina aparece emparejada con el dios Amón, simbolizando con ello la transmisión de la sangre divina a su heredero. Como era la principal esposa quien transfería el poder dinástico, quienes fuera de la línea sucesoria alcanzaban la dignidad de faraón, ansiaban legitimar su posición contrayendo matrimonio con hijas del faraón anterior y su gran esposa real.

PIES DE LOTO DORADO


Debo a Marisa Ayesta, amiga y mentora literaria, el descubrimiento de  Cisnes Salvajes (1995) de Jung Chang, un estupendo libro que entreteje la biografía novelada de tres generaciones de mujeres, incluyendo a la propia escritora, con la turbulenta historia de China durante el siglo XX. Confieso que lo que atrajo toda mi atención, desde las primeras páginas, fueron las referencias a los “pies de loto” de la abuela de la narradora. A quienes leísteis Viento del este, viento del oeste (1930) de Pearl S. Buck, no os pillará tan por sorpresa la crueldad del ritual de los pies vendados. La gravísima deformación del pie que producía tuvo  una enorme trascendencia en las vidas de millones de mujeres durante cientos de años. Por el evidente interés que presenta esta costumbre para la Antropología Social y Cultural, he realizado un pequeño estudio cuyos resultados quisiera contaros aquí.


1. El ritual de los pies vendados
Como sucede con tanta frecuencia, el origen de esta singular práctica está envuelto en una nebulosa de leyendas. Ya en el siglo X las bailarinas de la corte se vendaban los pies para hacer más gráciles sus movimientos. Pronto las imitaron las damas de alto rango y, en el siglo XVI, ya se había generalizado en todos los rincones del imperio y era usual entre todas las clases sociales. A fines del siglo XIX, tras la revuelta de los bóxers, la emperatriz Cixi realizó un tímido intento de prohibir la costumbre para contentar a las potencias occidentales, que clamaban contra su barbarie. Permaneció oficialmente en vigor hasta su prohibición por la República China en 1911, si bien su persistencia clandestina obligó a Mao a reiterarla en 1949.
El vendado de pies presenta características propias de un rito de paso, que comenzaba en la infancia y que tenía por objeto preparar a la mujer para su función de esposa, dejando una marca indeleble en el cuerpo. Como esa intervención corporal impedía caminar con normalidad, solo podía tener lugar en el seno de familias pudientes, que no necesitaban que sus hijas trabajaran para subsistir. Por ello, desde la función estética inicial, acabó siendo un signo distintivo de status social y riqueza, a lo que se añadió igualmente una dimensión ética: los valores de castidad y sumisión. Al dificultar hasta tal punto el movimiento, conllevaba la  reclusión de la mujer en el ámbito doméstico. Como tal situación estaba en perfecta consonancia con los valores del confucianismo, no es de extrañar que la costumbre obtuviese un respaldo social tan amplio y prolongado en el tiempo.

martes, 9 de julio de 2013

HAIRSTYLES, EL ARTE DEL PEINADO EN AFRICA


Viendo un reportaje sobre la  55 edición de la Bienal de Venecia, actualmente en curso, me dejaron deslumbrada las magníficas fotografías  del artista  nigeriano  J.D. ‘Okhai Ojeikere que están en exhibición en el Palacio Enciclopédico. Se trata de imágenes de peinados y tocados originalísimos que el autor viene documentando, desde 1968, con la curiosidad de un entomólogo. He pensado que este blog podría ser un lugar idóneo para compartir esos valiosos documentos. Además de su valor puramente estético, constituyen un auténtico tesoro para la antropología.
 












                 


































  
















Todas las fotografías tienen Copyright de D.J.Okhai  Ojeikere y cortesía de Fifty One Fine Art Photography








Ojeikere, también conocido como Ojomu Emai, nació en 1930 en un pueblecito rural al suroeste de 
Nigeria. En aquella época, la fotografía constituía un  lujo exótico en el país, con importantes carencias en los aspectos más básicos.  No obstante, siguiendo los consejos de un familiar, Ojeikere decidió comprar una modesta cámara y, desde 1954, se dedicó profesionalmente a esta actividad. A pesar de que apenas existían salidas para ella, con su empeño incansable  se fueron creando. Trabajó en publicidad, y la impronta de la visión publicitaria está siempre presente en sus espectaculares imágenes. Pero fue su incorporación al Consejo Nigeriano de las Artes, en 1967, lo que decidió el curso de su carrera. Desde entonces enfocó su mirada hacia  la cultura africana, con la que se siente hondamente implicado.


“Hairstyles” es su serie  de fotografías más  extensa y conocida. Reúne más de mil imágenes de peinados y tocados  que han logrado sorprender al artista en la calle, en el trabajo o en  fiestas. Podemos ver enfoques insólitos que, con frecuencia,  resaltan  el diseño abstracto del arreglo del cabello. Pero, sobre todo, el aspecto que más llama la atención es su carácter escultórico. Para Ojeikere se trata de un proyecto permanentemente abierto porque el peinado, como moda que es, está en constante cambio.
Todos estos peinados son efímeros. Quiero que mis fotografías constituyan un digno reflejo de ellos. Siempre quise plasmar momentos de belleza, momentos de conocimiento. El arte es vida. Sin el arte, la vida sería fría como el hielo.

Estas frases reflejan con gran claridad el ideario del artista: arte y comprensión van de la mano. Su magnífico trabajo nos habla de que la aspiración a la belleza es un universal cultural, algo que compartimos todos los seres humanos y que nos define como tales, con independencia de la variabilidad de  los gustos estéticos en cada momento y lugar.

POSTSCRIPTUM:

1.La verdad es que aquí se junta el enfoque de dos artistas, la persona que hace el peinado y la mirada fotográfica de Ojeikere. Si te fijas, él casi prescinde de la cara de la modelo. En la mayoría de las ocasiones la vemos de espaldas, desde arriba, de perfil. Objetualiza el diseño como una auténtica obra de arte en sí, separable de la persona que lo luce. Tal vez sea ese el secreto que hace su trabajo local, etnográfico, y al mismo tiempo universal. Para mí ha sido un grato descubrimiento.

2.Hay un libro cuyo título me hace mucha gracia:"Cómo sobrevivir con un cerebro y dos piedras". Parafraseando la idea en este contexto del peinado, yo diría:"Cómo hacer belleza con un cerebro y dos manos". A esas artistas anónimas del paseo de Torrevieja, o de cualquier otro lugar. les basta su imaginación, su destreza manual y poca cosa más para hacer ese arte efímero de la belleza corporal que tanto se ha esforzado Ojeikere en documentar. Unos somos patosos, otros tienen la suerte de ser la habilidad en persona, pero todos, activa o pasivamente, creando o sintiendo, tenemos pasión por lo bello. Está en el ADN de nuestra especie, aunque parece que también en el de nuestros primos los neandertales. Según las más recientes noticias, utilizaban plumas para adornarse.
Este artículo fue originariamente publicado en el blog Tinieblas en el corazón. Si queréis acceder a los comentarios, el enlace es: http://anthropotopia.blogspot.com.es/2013/07/hairstyles-la-belleza-del-peinado-en.html
Me gustaría compartir aquí el precioso cuadro de María Lorenzo, en el que el peinado afro es protagonista: