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sábado, 12 de abril de 2014

PAULA BONET: DIBUJANDO EMOCIONES

Desde que leí que, hace unos meses, fueron sustraidos 3000 carteles en las calles de Valencia que anunciaban un festival de cine, porque tenían las codiciadas imágenes de la ilustradora Paula Bonet, supe que era una artista a descubrir. Y hoy he comprado su libro Qué hacer cuando en la pantalla aparece THE END,  y todavía estoy deslumbrada, de ahí la idea de compartir aquí su trabajo, probablemente a la altura de los ilustradores franceses Rébecca Dautremer y  Benjamin Lacombe, que ya han aparecido en este blog.

Paula Bonet, nacida en  Vila-Real (Castellón) en 1980, procede de esa prodigiosa fábrica de talentos que es la Universidad Politécnica de Valencia. Realizó ampliación de estudios en Chile, Nueva York e Italia, estancias enriquecedoras que le  sirvieron para abrir la mente a nuevas experiencias artísticas. Hasta el año  2009 se dedicó al óleo, y después pasó a la ilustración por pura casualidad, aunque en este ámbito ha encontrado sus verdaderas señas de identidad. Para ella, este medio le permite una mayor rapidez en la ejecución del trabajo, sin perder la eficiencia expresiva. Incluso ha dibujado al ritmo de un concierto en la librería Shakespeare and Company de París. Dibuja compulsivamente con bolígrafo, tinta china mezclada con pintura acrílica, acuarelas, lápices de colores y rotuladores. 

viernes, 16 de agosto de 2013

JULIA MARGARET CAMERON: LA FOTOGRAFÍA PRE-RAFAELITA


Julia Margaret Pattle nació en Calcuta el 11 de junio de 1815. Su padre era un oficial británico de la Compañía de las Indias Orientales Su madre, Adeline de L´ Etang, era hija de un guardia de corps de Luís XVI, del que se dice que fue amante de María Antonieta. En la aristocrática familia de Julia, llena de grandes bellezas, ella era la excepción. Pero, a cambio, como escribió su sobrina nieta Virginia Woolf, estaba dotada de un inmenso talento.
Virginia Woolf, que guardaba un  extraordinario parecido con su madre, la modelo favorita de Julia.  (Esta foto no fue realizada por Margaret)
De 1818 a 1834 la enviaron a estudiar a Francia e Inglaterra. De vuelta al subcontinente indio, en 1838, con 23 años contrajo matrimonio con Charles Hay Cameron, un jurista veinte años mayor que ella y que era dueño de una gran plantación de té en Ceylán.
Little Holland House, que hoy ya no existe
Cuando el esposo se jubiló en 1848, se instalaron en Inglaterra. La hermana de Julia, Sarah Prinsep, había organizado en Little Holland House, su mansión situada en Kensington, un salón muy frecuentado por famosos artistas e intelectuales de la época, que compartían el anhelo por una belleza idealizada: los poetas Alfred Tennyson y Robert Browning, los pintores John Everett Millais, Dante Gabriel Rosseti, Edward Burnet-Jones, G.F.Watts…

lunes, 1 de julio de 2013

MARIANNE NORTH: EL MUNDO ES UN INMENSO JARDÍN


Hacia mediados del siglo XIX nada hacía sospechar que esta inglesa de alta cuna, enamorada de la jardinería, la pintura y los viajes, iba a dejar atrás la discreta vida de dama victoriana a la que estaba destinada desde su nacimiento, para recorrer infatigablemente los más remotos rincones del planeta en busca de nuevas plantas. Marianne consiguió asombrar a sus contemporáneos con sus estampas botánicas, que sorprenden por igual por su extraordinaria belleza y por su precisión científica. Gracias a su pasión, el mundo occidental pudo vislumbrar tierras aún inexploradas antes de que la fotografía en color fuera posible. Marianne North es, verdaderamente, un caso único en la historia: fue una destacada artista, una remarcable investigadora y una arrojada exploradora pero, por encima de todo, un ser humano admirable por su estilo ético. Quizá por ser inclasificable es una figura poco conocida, que merece la pena descubrir.


1. La forja de una rebelde
Marianne nació en Hastings, Inglaterra, el 24 de octubre de 1830. Era la hija mayor de un parlamentario liberal, el rico terrateniente Frederick North. De acuerdo con el código social vigente, Marianne no recibió  una educación formal y siempre consideró su breve paso por la escuela un recuerdo particularmente odioso. Durante su juventud aspiró a ser cantante profesional y ensayaba de manera incansable pero, al perder la voz, acabó concentrándose en el dibujo como hobby.
Su familia disfrutaba de una intensa vida cultural, manteniendo contacto con las corrientes intelectuales más activas del momento. Por aquel entonces estaba cristalizando una nueva cosmovisión, el darwinismo, al mismo tiempo que algunos de los más famosos exploradores  de la historia conseguían dar los contornos definitivos al mapa del mundo. Todo ello tendría una influencia decisiva en el devenir vital de Marianne North.